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Texturizar leche en casa para capuchino y flat white

Microespuma brillante en lugar de burbujas: técnica con lanza de vapor y alternativas con prensa francesa si no tienes máquina de espresso.

Flat white con un dibujo sencillo de latte art en una taza de cerámica

La diferencia entre un café con leche corriente y un buen capuchino está en la textura de la leche. Lo que se busca es microespuma: burbujas tan pequeñas que no se ven, integradas en la leche, con un aspecto brillante parecido al de la pintura fresca. Esa textura aporta dulzor y una sensación cremosa sin necesidad de azúcar.

Con lanza de vapor

  1. Leche fría y jarra fría. Llena la jarra hasta justo debajo del arranque del pico. La leche entera es la más fácil; las bebidas vegetales en versión "barista" también funcionan bien.
  2. Purga la lanza un segundo para expulsar el agua condensada.
  3. Introduce aire al principio. Coloca la punta justo bajo la superficie, algo descentrada, y abre el vapor a tope. Debes oír un siseo suave, como papel rasgándose. Esta fase dura solo unos segundos: tres o cuatro para un flat white, algo más para un capuchino.
  4. Después, remolino. Hunde un poco más la punta e inclina la jarra hasta que la leche gire. El remolino rompe las burbujas grandes e integra la espuma.
  5. Corta a tiempo. Cuando la base de la jarra empiece a quemar en la mano, entre 55 y 65 °C, cierra el vapor. Por encima de 70 °C la leche pierde dulzor y sabe a cocido.
  6. Limpia y purga la lanza de inmediato. Da unos golpecitos a la jarra y hazla girar hasta que la leche brille.

Sin máquina: la prensa francesa

Calienta la leche en un cazo o en el microondas hasta unos 60 °C, sin que hierva. Viértela en la prensa, sin pasar de un tercio de su capacidad, y bombea el émbolo con movimientos cortos y rápidos durante unos 15 o 20 segundos. Deja reposar medio minuto, da unos golpes contra la encimera y remueve en círculos. La espuma es algo más gruesa que con vapor, pero sorprendentemente buena.

Proporciones orientativas

  • Cortado: un espresso con una cantidad similar de leche texturizada.
  • Flat white: espresso doble y unos 110 a 130 ml de leche con una capa fina de microespuma.
  • Capuchino: un espresso y unos 120 ml de leche con alrededor de un centímetro de espuma.
  • Café con leche: espresso o café de italiana con 150 a 200 ml de leche apenas espumada.

Para bebidas con leche recomendamos cafés de tueste medio-oscuro con notas de chocolate y fruto seco, que mantienen su sabor frente a la leche.

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