Tazas y vasos para café
La taza cambia la temperatura, el aroma y hasta la forma de sostener el café. Hemos elegido cinco piezas que cubren desde el espresso de la mañana hasta el café para llevar.

Ningún producto coincide con estos filtros.
Qué taza para qué café
Espresso y cortado: porcelana gruesa
Un espresso son apenas 30 o 40 ml de líquido y se enfría en segundos. Las tazas pequeñas de porcelana gruesa, precalentadas, mantienen la temperatura y la crema. El interior redondeado ayuda a que el café caiga sin salpicar.
Filtro y café con leche: gres de 300 ml
Para bebidas largas, el gres retiene el calor mejor que la loza fina y su peso resulta agradable en la mano. Una boca ancha deja salir el aroma, que es buena parte de lo que percibimos como sabor.
Para ver el café: doble pared
El vidrio de doble pared aísla sin necesidad de asa y permite ver las capas de un café con leche o el color rojizo de un filtro claro. Es más delicado: mejor lavarlo a mano.
Fuera de casa: esmalte o acero
La taza de acero esmaltado es ligera y resiste los golpes, ideal para viajes y camping. El vaso térmico de doble pared al vacío conserva el café caliente durante el trayecto y evita vasos de un solo uso.
Dudas frecuentes
Todas las respuestas en preguntas frecuentes. Si prefieres que te aconsejemos, escríbenos.
¿Las tazas son aptas para lavavajillas?
Las de gres, porcelana y acero esmaltado, sí. Los vasos de doble pared y el cuerpo del vaso térmico recomendamos lavarlos a mano para alargar su vida. En cada ficha de producto lo indicamos en el apartado de cuidado.




